Durante el apagón del pasado 28 de abril sufrido en la península Ibérica, para sorpresa de muchos, la mayoría de viviendas con paneles fotovoltaicos quedaron igualmente sin suministro eléctrico. Esto fue debido a que la mayoría de las instalaciones existentes no cumplen los requisitos técnicos necesarios para poder operar sin la red. En esta entrada se explican los diferentes posibles sistemas que pueden emplearse para evitar esta situación y mantener la luz en caso de corte eléctrico.
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POR QUÉ LAS INSTALACIONES FOTOVOLTAICAS DE AUTOCONSUMO NO FUNCIONAN EN CASO DE APAGÓN
Los primeros sistemas solares aislados (sin red eléctrica) en implantarse de manera masiva fueron los bombeos solares, es decir, paneles fotovoltaicos conectados a variadores de frecuencia diseñados principalmente para la alimentación de bombas de agua para riego directo o a balsa. Son capaces de operar sin baterías ni respaldo de la red o de generadores, si bien muchos modelos permiten hibridar para combinar otras fuentes de energía con la fotovoltaica.
El sector ha avanzado mucho en la última década, a fecha de redacción de la presente publicación (mayo de 2025), la mayoría de los nuevos inversores de corriente residenciales ya tienen la opción de operar de manera autónoma en caso de apagón siempre y cuando dispongan de ciertos accesorios, principalmente de un sistema de conmutación que separe la vivienda de la red (para evitar el funcionamiento en modo isla) y, de manera opcional, baterías.
| Fabricantes UE | Ejemplos de modelos con capacidad de operar sin suministro |
|---|---|
| Fronius (Austria) | Gen24 Plus Primo / Gen24 Plus Symo |
| Ingeteam (España) | Ingecon Sun Storage 3-6TL M / Ingecon Sun Storage 10-15-20-30 TL M |
| Victron (Países Bajos) | Multiplus-II / Quattro |
| SMA (Alemania) | Sunny Tripower 5.0 / 6.0 / 8.0 / 10.0 Smart Energy |
| Kostal (Alemania) | Plenticore MP G3 |
Hay que tener en cuenta que, las instalaciones que aún sin baterías permiten mantener el suministro, solo funcionan mientras haya suficiente energía solar para alimentar los aparatos conectados, por lo que es una solución mucho más limitada e inestable, está pensada para pequeñas cargas como neveras y aparatos electrónicos.
ÍNDICE DE CONTENIDOS
- Glosario de términos
- Opción 1 – Mediante salida auxiliar
- Opción 2 – Con una Back-up Box
- Opción 3 – Inversores de aislada
- Rentabilidad económica
GLOSARIO DE TÉRMINOS

OPCIÓN 1 – MEDIANTE SALIDA AUXILIAR
Existen cada vez más modelos inversores que disponen de dos salidas en corriente alterna (CA), una para el funcionamiento normal con la red eléctrica activa y otra que habitualmente solo se habilita en caso de apagón para la alimentación de cargas críticas o incluso de toda la vivienda dependiendo de la potencia requerida y de la que pueda entregar esta salida auxiliar.

Para trasladar la alimentación de los consumos de la red eléctrica a la salida auxiliar del inversor, es necesario montar un conmutador o interruptor de transferencia, que suele ser manual pero que también puede ser automático. Esta es una solución recomendable si solo se sufren cortes de suministro de manera excepcional, los hospitales cuentan con sistemas similares pero ligados a grupos electrógenos.

Algunos modelos de inversor permiten mantener el suministro incluso sin baterías, lo cual asegura un abastecimiento mínimo durante el día sin tener que realizar una inversión especialmente elevada, aunque hay que tener en cuenta que la potencia disponible dependerá completamente de la radiación solar que haya en cada momento.

OPCIÓN 2 – CON UNA BACK-UP BOX
Esta segunda solución consiste en instalar una caja de desconexión automática («Back-up Box») que separe la vivienda de la red eléctrica en caso de apagón y que una vez realizada la desconexión notifique de ello al inversor para que este sepa que puede volver a funcionar de manera segura y reestablezca el suministro (i.e se anula el sistema anti-isla).

Como ventajas cabe destacar que solo se necesita una línea para el inversor y que las cajas son automáticas, no requieren de la intervención del usuario, lo cual puede ser importante en el caso de viviendas con cortes de luz habituales o cuando residan personas electrodependientes que requieran mantener la luz en todo momento.

También tienen algunos inconvenientes a tener en cuenta, el primero es que cada fabricante suele tener un modelo específico para sus inversores, también suelen ocupar bastante espacio por lo que su integración en los cuadros se puede complicar y cabe advertir que son equipos por regla general costosos (> 400 [€] sin IVA).

Al igual que la anterior opción, este sistema a veces puede operar sin baterías (depende del modelo/marca de inversor), sin embargo no es lo más habitual ya que se suelen instalar en situaciones en las que se quiere mantener el suministro de toda la vivienda, por lo que los paneles fotovoltaicos podrían no ser capaces de sostener el consumo por si solos.
OPCIÓN 3 – INVERSORES DE AISLADA
Esta es la alternativa más cara con diferencia y menos recomendada en el caso de contar con red eléctrica. Consiste en emplear un inversor-cargador de corriente que opere como gestor de red, es decir, es el propio equipo el que sostiene el suministro y gestiona la energía consumida o producida por los diferentes elementos.

Excepto en casos muy particulares, como bombeos solares e instalaciones industriales de apoyo a grandes grupos electrógenos, las instalaciones aisladas siempre van a requerir baterías para poder gestionar la demanda y producción de electricidad de manera adecuada. No suelen permitir el vertido de energía de vuelta a la red eléctrica, no están diseñados para este fin y por lo tanto no es posible acogerse a la compensación de excedentes.
Esta inversión está justificada en ubicaciones donde la red eléctrica es demasiado inestable, cuando no hay potencia disponible para la vivienda/negocio o si se trata de una zona aislada sin suministro eléctrico. Estas situaciones normalmente se dan en zonas rurales y es donde más a menudo se implan estos sistemas.

RENTABILIDAD ECONÓMICA
Las instalaciones de autoconsumo fotovoltaico residenciales se amortizan en un periodo de 5 a 10 años -habitualmente en menos de 7 años- y en el caso de incluir baterías este intervalo pasa a ser de 10 a 15 años. Cabe aclarar que en viviendas con un bajo consumo eléctrico (e.g. 3300 [kWh/año]) este tiempo será más cercano a los 10/15 años y en las que sea alto (e.g. 10.000 [kWh/año]) será más próximo a los 5/10 [años].
Esto se debe a que cuanto más grande es un sistema de autoconsumo fotovoltaico más barato se vuelve por [kWh] generado, ya que hay elementos cuyo incremento de precio no es directamente proporcional a la potencia instalada, por ejemplo, un inversor de 6 [kW] no cuesta el doble (+100%) que uno de 3 [kW] sino entre un ~ 30 – 60% más.
Hay que tener en cuenta que debido al alto precio de las baterías aún no compensa económicamente su instalación, aunque aporta ventajas importantes como una autonomía muy alta y protección frente a cortes de suministro. Finalmente indicar que estas estimaciones no tienen en cuenta las subvenciones, las cuales reducen bastante el lapso de retorno de la inversión.
Es un artículo interesantísimo y que puede ayudar al futuro comprador en su toma de decisiones y en su formación técnica como usuario y cliente final. Gracias.
Cada vez que se habla de posibles apagones o problemas en la red eléctrica, muchos que ya tenemos o estamos valorando poner paneles solares nos preguntamos qué pasaría realmente en casa en una situación así. Me ha parecido muy interesante que el artículo explique la diferencia entre una instalación “normal” conectada a red y un sistema que está preparado de verdad para funcionar en caso de corte, con baterías, inversores adecuados y una buena planificación de los consumos esenciales.
También se agradece el enfoque realista: no vende la idea de independencia total sin matices, sino que explica qué se puede mantener, qué limitaciones hay y qué decisiones hay que tomar desde el diseño de la instalación si queremos estar mejor preparados ante un apagón. Ese tipo de información ayuda mucho a entender que no todas las instalaciones fotovoltaicas son iguales y que, si buscas resiliencia, hay que hablarlo claramente con la empresa instaladora desde el principio.
Me alegro que le haya parecido útil la publicación.
El funcionamiento de un autoconsumo fotovoltaico en caso de apagón es contraintuitivo para muchos usuarios, hay que intentar darles un enfoque realista para evitar mal entendidos y disgustos innecesarios.
Saludos.