El cálculo de la puesta a tierra en suministros de alta/media tensión (> 1 [kVCA]) es un tema delicado y extenso, con muchos pormenores a tener en cuenta. En esta entrada se aborda el proceso de cálculo para centros de transformación de hasta 30 [kV] (3ª categoría) y con esquema de puesta a tierra TT.
Se ha tomado de referencia la metodología UNESA recogida en el documento Método de Cálculo y Proyecto de Instalaciones de Puesta a Tierra para Centros de Transformación de 3ª Categoría y el Reglamento sobre condiciones técnicas y garantías de seguridad en instalaciones eléctricas de alta tensión y sus Instrucciones Técnicas Complementarias ITC-RAT 01 a 23 vigente a fecha actual (noviembre de 2023).
ÍNDICE DE CONTENIDOS
- Conceptos básicos
- Resistividad del terreno
- Intensidad de defecto y tiempo de desconexión
- Diseño preliminar (i) – Tierra de protección (herrajes AT)
- Diseño preliminar (ii) – Tierra de servicio (neutro)
- Resistencia de la puesta a tierra
- Tensiones de paso y de contacto en el exterior del CT
- Tensiones de paso y de contacto en el interior del CT
- Comprobación de las tensiones de paso y contacto
- Comprobación de las tensiones transferidas al exterior
- Corrección y ajuste del diseño
- Caso práctico
CONCEPTOS BÁSICOS
En un suministro de alta tensión se distinguen tres puestas a tierra. La de los herrajes de alta tensión, la del neutro, también llamada de servicio, y la del propio emplazamiento (de utilización), es decir, de la red interior de baja tensión a la que se conectan las masas metálicas del edificio. Cabe aclarar que a la tierra de servicio también se conectan a veces los transformadores de intensidad y los pararrayos de BT.
Dado que esta publicación se centra en esquemas TT, la puesta a tierra del neutro siempre será independiente si se opta por unificar la tierra de AT y la de masas de BT al cumplirse ciertas condiciones. En caso contrario la de herrajes y el neutro podrán unirse cuando la tensión de defecto (UD) sea menor a 1000 [V]. El cálculo específico de la tierra de baja tensión de un edificio se aborda en esta otra entrada:
CÁLCULO DE LA PUESTA A TIERRA EN INSTALACIONES DE BAJA TENSIÓN
El sistema de puesta a tierra principalmente debe asegurar que las tensiones de contacto y paso que puedan producirse en el interior o exterior del centro de transformación al haber una falta a tierra no supongan un peligro para las personas (operarios, usuarios, transeúntes) y equipos.
Además debe asegurarse que la tensión de defecto (UD) no supere el nivel de aislamiento de los elementos de baja tensión que se instalen dentro del CT. En instalaciones de compañía (distribución pública) el cuadro de distribución deberá siempre tener un nivel de aislamiento de 10 [kV] (P4.3.3.5 de la ITC-RAT-14).
Aunque no es el objeto de esta entrada, cabe indicar que en sistemas TN, es decir, cuando la tierra de masas de BT y la del neutro se unifican (N+BT), es obligatorio que el valor de la puesta a tierra sea como máximo de 2 [Ω]; este sistema está prohibido en centros de compañía. En centros de abonado en teoría está permitido unificar todas las tierras (N+BT+AT), pero en la práctica es muy complicado cumplir las condiciones exigidas para ello.
RESISTIVIDAD DEL TERRENO
La resistividad eléctrica es una característica del terreno que indica su resistencia al paso de la corriente eléctrica, para las puestas a tierra conviene que sea lo más baja posible. En las instalaciones de tercera categoría (≤ 30 [kV]) con intensidad de defecto (ID) a tierra inferior o igual a 1500 [A] no es obligatorio realizar pruebas en el terreno para determinar su resistividad (ρ ≡ [Ωm]). El método más extendido para medir la resistividad es el Método de Wenner. Su valor podrá estimarse empleando la siguiente tabla extraída de la ITC-RAT-13:

Adicionalmente, para intensidades de defecto a tierra (ID) superiores a 1000 [A], si el proyectista utiliza en sus cálculos resistividades del terreno inferiores a 200 [Ωm], deberá justificar dicho valor mediante un estudio que incluya mediciones de la resistividad. Por norma general, en fase de proyecto se suelen estimar valores de 200 a 1000 [Ωm] en base a la tipología del terreno.
INTENSIDAD DE DEFECTO Y TIEMPO DE DESCONEXIÓN
El tiempo de desconexión máximo (tD) es un dato que debe indicar la empresa distribuidora en su normativa, en la Carta de condiciones técnico-económicas o bajo consulta previa del proyectista. Salvo casos excepcionales justificados, no se considerarán tiempos de duración de la corriente de defecto inferiores a 0,1 [s].
Por otra parte, la intensidad de defecto (ID) también es un parámetro del que debería informar la compañía distribuidora; podría estimarse conocida la tensión más elevada de la red de distribución (que depende de la nominal, UN) y suponiendo el valor de la impedancia (resistencia & reactancia) de puesta a tierra (Z):
ID ≈ UN / (√3 · Z) = UN / (√3 · √((RN-MT + RT)² + XN-MT²)) ≡ [A]
-) Esta fórmula no es válida si el neutro de la red de AT está aislado.
-) El valor de la reactancia (XN-MT) y de la resistencia (RN-MT) de PT dependen de la red de AT.
-) El valor de la resistencia de PT del CT (RT) es el único parámetro que depende de la propia instalación.
-) RT = KR · ρ, donde KR depende de la configuración de PT, varía de a 0,038 a 0,135 para anillo de PT con picas.

Algunas empresas distribuidoras en sus normas específicas facilitan valores de referencia orientativos que permiten realizar los cálculos en los proyectos básicos, anteproyectos o memorias que a veces se solicitan de manera previa a la entrega de la Carta de condiciones técnico-económicas. En España, la intensidad de defecto en la mayoría de centros de 3ª categoría es menor a 1000 [A] y el tiempo de despeje de falta inferior a 5 [s].
DISEÑO PRELIMINAR (I) – TIERRA DE PROTECCIÓN (HERRAJES AT)
Independientemente del diseño final y modificaciones que posteriormente sean necesarias en base los cálculos realizados o mediciones en obra, el dimensionado de la puesta a tierra de herrajes de alta tensión cumplirá las siguientes características mínimas:
- Los electrodos serán preferiblemente picas de acero cobrizado y de al menos Ø14 [mm] x 2,00 [m].
- Los electrodos se enterrarán a una profundidad mínima de 0,5 [m] o de 1,0 [m] si el CT está enterrado.
- Los electrodos se unirán mediante un conductor de cobre desnudo de 50 [mm2].
- Si CT está enterrado se respetará una distancia mínima de 1 [m] entre los electrodos y las paredes del CT.
- Si el CT es de compañía se respetará por regla general una distancia mínima entre picas de 3 [m], en caso contrario (CT de abonado), la separación será de aproximadamente 1,5 a 2 veces la longitud del electrodo.
Para el diseño preliminar de la puesta a tierra se elegirá una configuración de entre las indicadas en el Anexo II del documento Método de Cálculo y Proyecto de Instalaciones de Puesta a Tierra para Centros de Transformación de 3ª Categoría (Método UNESA). En su defecto, también puede adoptarse alguna de las soluciones recogidas en la normativa de la empresa distribuidora. Conocida la configuración, se determinan estos coeficientes:
Anexo II → Configuración de la puesta a tierra → Coeficientes KR-AT y KP-AT-EXT de la puesta a tierra de herrajes

DISEÑO PRELIMINAR (II) – TIERRA DEL NEUTRO (SERVICIO)
La tierra del neutro habitualmente es independiente de la de herrajes de AT y en esquemas TT siempre lo es de la de baja tensión. Su separación mínima de la tierra del centro de transformación viene determinada por la siguiente fórmula, a continuación también se listan las otras características que debe cumplir el sistema:
Distancia mínima entre tierra de herrajes AT y de neutro ≥ ρ · ID / (2 · π · UL)
Nota 1: en terrenos conductores (ρ < 100 [Ωm]), la distancia mínima será siempre de 15 [m] (ITC-BT-18).
Nota 2: UL será 1200 [V] para sistemas TT si tD en la instalación de AT es ≤ 5 [s] y 250 [V] en caso contrario.
- Los electrodos serán preferiblemente picas de acero cobrizado y de al menos Ø14 [mm] x 2,00 [m].
- Los electrodos se unirán mediante un conductor de cobre desnudo de 50 [mm2].
- La separación entre electrodos será como mínimo de 1,5 a 2 veces la longitud de las picas.
- La conexión desde el CT hasta la primera pica puede realizarse con cable RZ1-K 0,6/1 [kV] entubado de 50 [mm2], no obstante, si la tensión de defecto es mayor a 1 [kV], será necesario que el aislamiento del tubo y/o cable sea mayor a su valor. En estos casos por regla general se usan cables y cuadros de BT de 10 [kV].
- La separación mínima entre la tierra de herrajes de AT y la de masas de BT también se obtiene con dicha fórmula, pero para la separación de la de BT y la del neutro deberían contemplarse los valores de defecto que se consideren para el lado de baja tensión, con los cuales se obtendrán distancias mucho más reducidas.
El número de picas necesario dependerá de la resistencia máxima, que suele considerarse de 37 [Ω]. Con este criterio se consigue que un defecto a tierra en una instalación de baja tensión protegida contra contactos indirectos por un interruptor diferencial de sensibilidad 650 [mA], no ocasione en el electrodo de puesta a tierra una tensión superior a 24 [V] (37 · 0,65 = 24).
Si es conocida, es recomendable tomar la sensibilidad del diferencial ubicado en la cabecera del cuadro de BT. Otras normas como la NEC (Código Eléctrico Nacional de EEUU) consideran que la tierra del neutro debe ser de 25 [Ω] o menos y, si hay equipos sensibles, de 5 [Ω], criterio que comparte el IEEE (Institute of Electrical and Electronics Engineers).
Suponiendo un número de picas (e.g. 2 a 4 unidades) se consulta en el Anexo II citado anteriormente (o la normativa de la distribuidora) la configuración de puesta a tierra que mejor se ajusta al diseño planteado, permitiendo determinar el valor del coeficiente KR-N para la puesta a tierra del neutro.
RESISTENCIA DE LA PUESTA A TIERRA
Tras realizar los diseños preliminares de las puestas a tierra se pueden determinar los valores de resistencia a tierra de los herrajes de alta tensión y del neutro, pudiendo así comprobar si este último cumple con los valores límite indicados antes:
RT = KR-AT · ρ donde KR-AT = f(configuración de la puesta a tierra de alta tensión)
RN = KR-N · ρ donde KR-N = f(configuración de la puesta a tierra de servicio o neutro)
Cabe destacar que, atendiendo a la fórmulas de la Tabla 3 de la ITC-RAT-13, la resistencia de una malla o anillo de tierra también se puede determinar con la siguiente fórmula, a la cual se puede recurrir en el caso de usar una configuración no recogida en las tablas de UNESA; se facilita excel para su cálculo:
RT = ρ · (1 / (4·√(A/π)) + 1 / (L · n)) = ρ · FM ≡ [Ω]
Nota: A es el área cubierta por la malla (largo x ancho), L es la longitud de una pica y n es el nº de picas.
TENSIONES DE PASO Y CONTACTO EN EL EXTERIOR DEL CT
Las puertas y rejillas metálicas que den al exterior del centro de transformación estarán eléctricamente aisladas, es decir, no estarán conectadas a tierra por lo que no tendrán contacto eléctrico con masas conductoras susceptibles de quedar sometidas a tensión, debido a defectos o averías.
<<< Aclaración 21/09/2024: actualmente, en el caso de centros de media tensión superficiales de i-DE, la puesta a tierra del mallazo del acerado perimetral es obligatorio y por lo tanto también es necesario conectar a tierra las rejillas y puertas que den al exterior, de tal modo que una persona situada con ambos pies sobre el acerado que esté tocando estos elementos no pueda sufrir tensiones de paso o contacto. >>>
Los muros serán de material aislante (> 10 [kΩ]) y se delimitarán en el exterior con un acerado perimetral de hormigón. Con estas medidas de seguridad, no será necesario calcular las tensiones de contacto con el exterior (UC-EXT), ya que estas serán prácticamente nulas.
Por otra parte, la tensión de paso en el exterior (UP-EXT) vendrá determinada por la configuración de la puesta a tierra de herrajes (AT) y de la resistividad del terreno (ρ), para su cálculo se aplica la expresión siguiente:
UP-EXT = KP-AT-EXT · ρ · ID ≡ [V]
TENSIONES DE PASO Y CONTACTO EN EL INTERIOR DEL CT
El suelo de los CTs cuenta con una armadura metálica formada por un mallazo redondo de al menos 4 [mm] de diámetro formando una retícula de como máximo 0,30×0,30 [m] y cubierto por mínimo 10 [cm] de hormigón. Este mallazo se conecta en dos o más puntos, preferentemente opuestos, a la puesta a tierra de protección (AT).
En el caso de centros prefabricados este elemento suele venir equipado, si es subterráneo el techo también deberá disponer de él. Se recomienda que el acerado perimetral, que suele ser de 1,0 o 1,2 [m], también tenga su propio mallazo, en el caso de centros de compañía esto puede ser obligatorio aunque dependiendo de la compañía se obliga o no a su puesta a tierra.
Con esta medida se consigue que la persona que deba acceder a una parte que pueda quedar en tensión, de forma eventual, esté sobre una superficie equipotencial, con lo que desaparece el riesgo inherente a la tensión de contacto (UC-INT) y de paso interior (UP-INT).
No obstante, la existencia del mallazo equipotencial conectado al electrodo de tierra implica que la tensión de paso de acceso es equivalente al valor de la tensión de defecto, que se obtiene mediante la expresión; no obstante cabe advertir que también puede considerarse igual a la tensión de contacto exterior, esto depende del criterio del proyectista:
Opción 1: UP-ACCESO = UD = RT · ID ≡ [V]
Opción 2: UP-ACCESO = UC-EXT = KC-AT-EXT · ρ · ID ≡ [V]
COMPROBACIÓN DE LAS TENSIONES DE PASO Y CONTACTO
Conocido el tiempo de desconexión máximo (tD), se puede obtener el valor admisible de la tensión de contacto aplicada (UCA) y también las máximas tensiones de contacto (UC-MAX) y de paso (UP-MAX) admisibles usando las siguientes formulas y tablas (ITC-RAT-13):
En el interior del CT: UC-MAX-INT = UCA · [1 + (Ra1/2 + 1,5·ρS) / 1000] ≡ [V] /// No aplica en este caso
En el exterior del CT: UC-MAX-EXT = UCA · [1 + (Ra1/2 + 1,5·ρ) / 1000] ≡ [V] /// No aplica en este caso
En el interior del CT: UP-INT-MAX = 10 · UCA · [1 + (2·Ra1 + 6·ρS) / 1000] ≡ [V] /// No aplica en este caso
En el exterior del CT: UP-EXT-MAX = 10 · UCA · [1 + (2·Ra1 + 6·ρ) / 1000] ≡ [V]
En el acceso al CT: UP-ACCESO-MAX = 10 · UCA · [1 + (2·Ra1 + 3·ρ + 3·ρS) / 1000] ≡ [V]
Nota: la resistencia del calzado (Ra1) es de ~ 2000 [Ω] y la del hormigón del suelo del CT (ρS) de ~ 2500 [Ω].

COMPROBACIÓN DE LAS TENSIONES TRANSFERIDAS AL EXTERIOR
Normalmente no existen medios de transferencia de tensiones al exterior, por lo que no será necesario llevar a cabo un estudio para su reducción o eliminación. Solo se deberá respetar la distancia mínima entre la puesta a tierra del neutro y la de herrajes de AT, calculada acorde a la fórmula anteriormente expuesta:
Distancia mínima entre tierra de herrajes AT y la del neutro ≥ ρ · ID / (2 · π · UL) ≡ [m]
Nota 1: en terrenos conductores (ρ < 100 [Ωm]), la distancia mínima será siempre de 15 [m] (ITC-BT-18).
Nota 2: UL será 1200 [V] para sistemas TT si tD en la instalación de AT es ≤ 5 [s] y 250 [V] en caso contrario.
Si la tensión de defecto (UD) es menor a 1000 [V] entonces será aceptable unir la puesta tierra del neutro con la de herrajes de AT. Esta fórmula también puede emplearse para la distancia con la tierra de BT pero tomando los valores de defecto que se estimen en el lado de baja tensión.
CORRECCIÓN Y AJUSTE DEL DISEÑO
Si los resultados obtenidos de tensiones de paso (UP-EXT, UP-ACCESO) superan los límites establecidos por normativa (UP-EXT-MAX, UP-ACCESO-MAX), habrá que mejorar el sistema de puesta a tierra. Para ello lo habitual es incrementar el tamaño, número o profundidad de los electrodos.
Es importante tener en cuenta que, si se ubica el cuadro de baja tensión dentro del CT, este deberá tener un nivel de aislamiento superior a la tensión de defecto o tendrá que asegurarse una tensión de defecto (RT · ID) inferior a 1000 [V], si se cumple esto cabe destacar que la tierra interior de BT y la de herrajes podrán unificarse si además la tensión de defecto es menor a la tensión de contacto máxima admisible (UC-MAX-INT).
Si no es posible cumplir estos dos requisitos, se deberá llevar a cabo una puesta a tierra independiente para la red interior de BT, que tendrá que respetar el mismo criterio de distancia mínima respecto a la tierra de herrajes que aplica a la tierra del neutro (de servicio), además de ser independiente de esta última.
Finalmente, aunque no suele ser determinante, indicar que sería adecuado comprobar que la intensidad de defecto no provoca en los conductores de enlace con las puestas a tierras densidades de corriente superiores a sus valores límite, que son de 160, 100 o 60 [A/mm2] para conductores de cobre, aluminio y acero respectivamente.
CASO PRÁCTICO
Se desea calcular el sistema de puesta a tierra de un centro de transformación de abonado superficial prefabricado, que está conectado a la red de distribución de UFD, la cual indica en su carta de condiciones que el tiempo de disipación del defecto es de 1 [s] y la intensidad de defecto de 500 [A]. Por otro lado, se ha visitado el emplazamiento y determinado que la resistividad del terreno es de 200 [Ωm].
PASO 0 – Pasos previos.
Dado que se conoce la resistividad del terreno, el tiempo de disipación y la intensidad de defecto, no es necesario realizar estimaciones o ensayos adicionales para poder proceder con el cálculo. Al ser un centro de transformación de abonado no habrá de cumplirse de manera obligatoria la normativa de la empresa distribuidora, aunque conviene tenerla en cuenta. En este caso aplicaría el documento IT.0119.ES.RE.PTP, de UFD, titulado Proyecto Tipo para Centro de Transformación de Distribución en Edificio Prefabricado.
PASO 1 – Diseño preliminar de la puesta a tierra de alta tensión (herrajes).
Para la puesta a tierra de protección se propone emplear picas de acero cobrizadas de 14 [mm] de diámetro y 2 [m] de largo, dispuestas en configuración 40-25/5/82, es decir, ocho picas colocadas en un rectángulo de 2,5×4 [m] a una profundidad de 0,5 [m]. Sus coeficientes KR-AT y KP-AT-EXT serán de 0,0920 y 0,0211.

PASO 2 – Diseño preliminar de la puesta a tierra de servicio (neutro).
La puesta a tierra de servicio en un principio estará compuesta por tres picas de acero cobrizadas de 14 [mm] de diámetro y 2 [m] de largo, dispuestas en configuración 5/32, es decir, tres picas separadas 3 [m] entre sí y enterradas a 0,5 [m] de profundidad. Su coeficiente KR-N tiene un valor de 0,135.

PASO 3 – Cálculo de las resistencias de puesta a tierra.
Conocidos los coeficientes de los dos sistemas, se procede a calcular sus valores de puesta a tierra:
RT = KR-AT · ρ = 0,092 · 200 = 18,40 [Ω]
RN = KR-N · ρ = 0,1350 · 200 = 0,135 · 200 = 27,00 [Ω]
PASO 4 – Cálculo de las tensiones de contacto y paso exteriores al CT.
Las puertas y rejillas metálicas que den al exterior del centro de transformación estarán eléctricamente aisladas, es decir, no tendrán contacto eléctrico con masas conductoras susceptibles de quedar sometidas a tensión, debido a defectos o averías.
Los muros serán de material aislante y se delimitarán en el exterior con un acerado perimetral de hormigón. Con estas medidas de seguridad, no será necesario calcular las tensiones de contacto con el exterior (UC-EXT), ya que estas serán prácticamente nulas.
Por otra parte, la tensión de paso en el exterior (UP-EXT) vendrá determinada por la configuración de la puesta a tierra de herrajes (AT) y de la resistividad del terreno (ρ), por la expresión siguiente:
UP-EXT = KP-AT-EXT · ρ · ID = 0,0211 · 200 · 500 = 2110 [V]
PASO 5 – Cálculo de las tensiones de contacto y paso interiores al CT.
El suelo del CT cuenta con una armadura metálica formada por un mallazo redondo de al menos 4 [mm] de diámetro formando una retícula de como máximo 0,30×0,30 [m] y cubierto por 10 [cm] de hormigón. Este mallazo se conectará en dos o más puntos, preferentemente opuestos, a la puesta a tierra de protección (AT).
Además, se llevará a cabo un acerado perimetral con mallazo de 1,00 [m] para cumplir con lo indicado por UFD en su proyecto tipo (IT.0119.ES.RE.PTP punto 6.3.5). Con estas medidas se consigue que la persona que deba acceder a una parte que pueda quedar en tensión, de forma eventual, esté sobre una superficie equipotencial, con lo que desaparece el riesgo inherente a la tensión de contacto (UC-INT) y de paso interior (UP-INT).
No obstante, la existencia del mallazo equipotencial conectado al electrodo de tierra implica que la tensión de paso de acceso es equivalente al valor de la tensión de defecto, que se obtiene mediante la expresión:
UP-ACCESO = UD = RT · ID = 18,40 · 500 = 9200 [V]
PASO 6 – Comprobación de las tensiones de paso y contacto.
Con el tiempo de disipación del defecto (tD) se procede a obtener el valor admisible de la tensión de contacto aplicada (UCA) y en base a este se calculan las máximas tensiones de paso (UP-MAX) admisibles:
UP-EXT-MAX = 10·UCA·[1+(2·Ra1+6·ρ)/1000] = 10·107·[1 + (2·2000+6·200)/1000] = 6634 [V]
UP-ACCESO-MAX = 10·UCA·[1+(2·Ra1+3·ρ+3·ρS)/1000] = 10·107·[1+(2·2000+3·(200+2500))/1000] = 14017 [V]

PASO 7 – Comprobación de las tensiones transferidas al exterior.
No existen medios de transferencia de tensiones al exterior, por lo que no será necesario llevar a cabo un estudio para su reducción o eliminación. Solo se deberá respetar la distancia mínima entre la puesta a tierra del neutro y la de herrajes de AT:
tD en la instalación de AT es ≤ 5 [s] → UL = 1200 [V]
Distancia mínima entre tierra de herrajes AT y de neutro ≥ ρ·ID/(2·π·UL) = 200·500/(2·π·1200) = 13,26 [m]
PASO 8 – Corrección y ajuste del diseño.
Las tensiones de paso en el exterior y en el acceso son de 2110 y 9020 [V], es decir, menores que los valores límite obtenidos de 6634 y 14017 [V]. Por otro lado, la puesta a tierra del neutro es de 27,00 [Ω], inferior a los 37,00 [Ω] estipulados como máximo para una tensión de contacto de 24 [V] y protección diferencial de 650 [mA], criterio de cálculo que también indica UFD en su norma (IT.0119.ES.RE.PTP punto 8.2.3).
En este caso la tensión de defecto es muy elevada, de 9020 [V], por lo que no es posible unir la puesta a tierra del edificio con la de herrajes y será necesario además que la línea de enlace con la PT del neutro cuente con un nivel de aislamiento de 10 [kV] (IT.0119.ES.RE.PTP punto 6.3.2.1). Este requerimiento también será aplicable al cuadro de baja tensión ubicado dentro del CT.
No obstante, se contempla la posibilidad de que si durante la ejecución se obtiene un valor de tierra lo suficiente bajo, no sea necesario asegurar este nivel de aislamiento y puedan unificarse las tierras. Para lograr esto el valor de la puesta a tierra de herrajes deberá ser inferior a 2,0 [Ω] (también se deberá comprobar que la tensión de contacto máxima admisible real sea menor a la de defecto):
UD = RT · ID = UBT → RT · 500 = 1000 → RT = 2,0 [Ω]
Por último, se comprueba que los cables desnudos de 50 [mm2] de cobre se ven sometidos a una densidad de corriente de 10 [A/mm2] (500/50), por lo que no se supera el valor límite de 160 [A/mm2] establecido en el el reglamento para conductores de cobre.
No estoy de acuerdo con la siguiente afirmación. «Aunque no es el objeto de esta entrada, cabe indicar que en sistemas TN, es decir, cuando la tierra de masas de BT y la del neutro se unifican (N+BT), es obligatorio que el valor de la puesta a tierra sea como máximo de 2 [Ω];
Se debería aclarar que el valor de tierra de neutro <2 ohmios solo es exigible para REDES DE DISTRIBUCION que ejecuten una red en algún tipo de TN ( punto 2 de ITC-BT- 08). EL punto 2 no sería exigible por ejemplo para un hospital que tiene un CT y que realiza la distribución en BT con regimen de neutro TN-S. EL punto 2 de la ITC08 es confuso pero si lo lees detenidamente entenderás que el objetivo del legislador es garantizar la robustez del neutro cuando cumpliendo 5 condiciones podamos tener UN SIST. DE PROTECCION CONTRA CONTACTOS INDIRECTOS